Cuando se desarrolla un proyecto para el apoyo a la toma de decisiones gerenciales, uno de los riesgos más grandes es llegar a los altos mandos con datos incorrectos. Esto podría deberse a errores en la lógica de negocio, datos desactualizados o cualquier otra omisión durante la implementación. De más está decir que la credibildiad de todo el equipo se verá seriamente comprometida si el CEO no ve los números que acostumbra ver.

No obstante, hay ocasiones en la que esta situación está fuera del control del grupo que realiza la implementación. Esto es, cuando la calidad de los datos de los sistemas fuentes no es adecuada o fiable. También puede ocasionarse cuando a los niveles ejecutivos se les genera la información de forma manual, la cual está propensa a manipulación.

Podría decirse que la probabilidad de materialización de este riesgo es directamente proporcional al tamaño de la organización o cliente. Mientras más compleja, más áreas de negocio, más historia, más usuarios, más procesos, más complejidad, más probable será que los datos transaccionales no sean coherentes.

Más grave aún cuando el cliente/organización no es consciente de de la problemática, o esta dolencia no es claramente identificada en los altos mandos y solo queda en los mandos medios u operativos.

¿Qué hacer?

La única técnica con efectos positivos para la mayoría de los casos parece ser la reactiva. Aunque se tenga la intención de mitigar el riesgo, normalmente es complejo que el negocio desatienda sus actividades principales (las que generan el dinero), para proceder a tomar las acciones necesarias para realizar las correcciones de forma preventiva.

La consecuencia suele ser que el proyecto de BI dejará en total evidencia los problemas de calidad de datos. Hasta entonces, los altos mandos contarán con una prueba contundente de la problemática.

Eso sí, para el caso anterior, se asume que se pudo realizar el desarrollo y entregar al menos una parte del proyecto. En caso contrario, será necesario tomar acciones correctivas de forma anticipada, concientizando a quienes tienen el poder de decisión en las etapas previas del desarrollo. ¿Fácil? No. Pero imprescindible si se quiere el éxito del proyecto.

Tendencias Actuales

Desde hace unos años se escucha en el mercado tendencias que buscan minimizar los problemas de la calidad de datos. Pero pareciera ser que no todas las organizaciones ven una oportunidad de mejora en este aspecto. Por ejemplo, ¿cuántas empresas están desarrollando, o tienen planeado desarrollar durante los próximos 12 meses, una iniciativa tipo MDM?

Peor aún, ¿qué es MDM?

MDM, o Master Data Management, es una tecnología que permite centralizar el mantenimiento o definición de entidades propias de negocio a través de todos los actores y sistemas involucrados, tanto de lectura como escritura.

Por ejemplo, en la mayoría de las empresas existe un catálogo de clientes. ¿Está usted seguro de que tiene un registro único de cada uno de sus clientes? ¿Están completos los datos? Si desea realizar una campaña vía email, correo tradicional o telefónica, ¿cuenta con las direcciones respectivas?

En conclusión, estos son ejemplos de proyectos que solo pueden ser ejecutados en empresas con cierta madurez en cuanto al manejo de la información. Hacer BI puede ser un gran paso para el apoyo a la toma de decisiones y probablemente el detonante de proyectos y procedimientos de aseguramiento en la calidad del dato.

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